Por: Redacción Constructivaonline.com.ar
YPF prepara una nueva etapa de expansión en Vaca Muerta con un ambicioso programa de inversiones que podría transformar la escala de producción de hidrocarburos no convencionales en Argentina. Durante la presentación de los resultados financieros del tercer trimestre, el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, anunció que trabajan en tres nuevos proyectos para presentar bajo el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI).
Las iniciativas contemplan desembolsos por aproximadamente US$ 44.000 millones y estarán concentradas en el denominado Hub Norte, una zona estratégica de la formación neuquina donde la petrolera busca consolidar su crecimiento durante las próximas décadas.
El anuncio comprende el desarrollo de cinco bloques ubicados en la provincia del Neuquén: Bajo del Toro, Bajo del Toro Norte, La Escalonada, Rincón La Ceniza y Naranbuena. Se trata de áreas que integran una cartera de proyectos de largo plazo y que demandarán importantes inversiones en perforación, infraestructura y operaciones de producción. La particularidad del esquema es que YPF mantendrá el rol de operadora en todos los desarrollos, mediante asociaciones con compañías internacionales de relevancia en la industria energética.
Marín explicó a los inversores que la compañía avanza en la preparación de las iniciativas con la expectativa de presentarlas en el corto plazo. “Estamos trabajando en tres proyectos en la zona norte de Vaca Muerta, que abarcan cinco bloques en los cuales YPF es el operador en todos ellos y colabora con socios líderes en el sector energético”, señaló el ejecutivo. El programa contempla horizontes de inversión que van desde los 16 hasta los 26 años, dependiendo de las características de cada desarrollo.

El esquema de asociaciones incluye a Shell, Pluspetrol, Chevron y Vista, compañías con las que YPF comparte participaciones en los distintos bloques del Hub Norte. En La Escalonada y Rincón La Ceniza, la petrolera tendrá una participación del 25%, mientras que en Naranbuena conservará el 50% de la titularidad. Por su parte, en Bajo del Toro y Bajo del Toro Norte alcanzará una participación del 65%, manteniendo en todos los casos la responsabilidad operativa.
La mayor inversión prevista corresponde al desarrollo conjunto de La Escalonada y Rincón La Ceniza, que demandará aproximadamente US$ 23.000 millones durante un período de 26 años. En Naranbuena, el programa contempla desembolsos por US$ 12.000 millones a lo largo de 22 años, mientras que Bajo del Toro y Bajo del Toro Norte requerirán otros US$ 9.000 millones durante 16 años. En conjunto, los tres proyectos representan una inversión bruta de capital de US$ 44.000 millones, destinada a sostener una expansión productiva que se desarrollará de manera progresiva y con diferentes horizontes de maduración.
A esta cartera se suma el proyecto petrolero Loma La Lata, identificado como LLL Oil, ubicado en el Hub Sur de Vaca Muerta y con una participación del 100% de YPF. Esta iniciativa contempla inversiones adicionales por US$ 25.000 millones, lo que eleva el volumen total proyectado para los desarrollos petroleros mencionados a aproximadamente US$ 69.000 millones. “Estos proyectos contemplan una inversión de capital total de unos US$ 44.000 millones, distribuida en un periodo de 16 a 26 años, dependiendo de cada proyecto. Si incluimos el proyecto de petróleo en Loma La Lata, la inversión total de YPF en petróleo ascendería a cerca de US$ 70.000 millones, lo que representa el mayor desarrollo de yacimientos en la Argentina hasta la fecha”, explicó Marín.
La dimensión operativa del Hub Norte también se refleja en la cantidad de perforaciones previstas para los próximos años. El programa contempla un inventario bruto de aproximadamente 2.190 pozos, distribuidos entre los tres desarrollos anunciados. Según las proyecciones presentadas por YPF, la producción conjunta en su etapa de meseta podría alcanzar los 270.000 barriles diarios de petróleo y 28 millones de metros cúbicos de gas natural por día. Estos volúmenes corresponden a la producción bruta de los proyectos y representan una referencia sobre el potencial de crecimiento que la compañía identifica en la zona norte de la cuenca neuquina.

La Escalonada y Rincón La Ceniza concentran una parte significativa de las expectativas productivas. El desarrollo contempla la perforación de aproximadamente 1.150 pozos, con una producción de petróleo que podría alcanzar una meseta de 110.000 barriles diarios a partir de 2031. En materia de gas natural, las estimaciones indican un volumen de hasta 22 millones de metros cúbicos diarios desde 2046.
En Naranbuena, YPF proyecta la perforación de 600 pozos para alcanzar una producción de aproximadamente 80.000 barriles diarios de petróleo y 3 millones de metros cúbicos de gas natural por día desde 2035. Por su parte, el desarrollo de Bajo del Toro y Bajo del Toro Norte contempla otros 440 pozos, con una meseta estimada de 80.000 barriles diarios de crudo y 3 millones de metros cúbicos de gas a partir de 2033.
Para Marín, el alcance de estas iniciativas confirma la importancia del modelo de asociaciones que YPF desarrolla con otras compañías energéticas. “Esta gran iniciativa demuestra la solidez de nuestro modelo de asociación en Vaca Muerta, así como la capacidad de YPF para liderar proyectos de gran envergadura orientados a la exportación en la región. Estos proyectos respaldarán nuestra próxima etapa de crecimiento y generarán valor a largo plazo”, afirmó.
El anuncio de los nuevos proyectos estuvo acompañado por la presentación de resultados financieros que reflejan el crecimiento operativo de la compañía. Durante el tercer trimestre, YPF registró ingresos por US$ 6.557 millones, un incremento interanual del 41%, mientras que el EBITDA ajustado alcanzó los US$ 2.503 millones. Este último indicador representó el segundo registro más elevado en la historia de la petrolera, con un margen del 38%. Según la información presentada, el desempeño estuvo impulsado por el crecimiento de la producción no convencional, los mayores niveles de procesamiento en las refinerías, las mejoras de eficiencia y la evolución favorable de los precios domésticos.
En el segmento upstream, la producción de shale oil alcanzó los 224.000 barriles diarios, un volumen que representa un crecimiento del 32% respecto del mismo período del año anterior. La mejora estuvo acompañada por avances operativos que permitieron elevar la velocidad de perforación hasta los 354 metros diarios y optimizar las etapas de fractura. A estos resultados se sumó la entrada en operación de la primera planta de tratamiento de crudo en Bandurria Sur y el progreso en la construcción de la terminal de exportación Vaca Muerta Oil Sur, en Río Negro, cuya primera etapa se encontraba próxima a finalizar según el informe presentado.
La transformación del perfil productivo de YPF también se evidencia en la creciente participación de los hidrocarburos no convencionales dentro de su cartera. Como resultado de la optimización de activos y la salida de áreas convencionales maduras, cuya producción registró una caída interanual del 47%, el petróleo no convencional pasó a representar cerca del 95% de la producción total de crudo de la compañía. Esta evolución acompaña el objetivo de superar los 250.000 barriles diarios de shale oil hacia diciembre, una meta que forma parte de la estrategia destinada a concentrar recursos e inversiones en los desarrollos con mayor potencial de crecimiento.
En paralelo, la petrolera informó una generación de flujo de caja libre de US$ 901 millones durante el trimestre y una reducción del ratio de apalancamiento neto hasta 0,81 veces, el nivel más bajo registrado en la última década según la compañía. La gestión financiera incluyó la recompra de notas internacionales y un programa de desinversión de activos no estratégicos que acumula ingresos por aproximadamente US$ 2.200 millones desde diciembre de 2025. Estos indicadores acompañan una etapa en la que YPF busca fortalecer su capacidad de inversión y avanzar con proyectos de largo plazo. La combinación de resultados operativos, alianzas internacionales y nuevos desarrollos bajo el RIGI configura una estrategia que coloca a Vaca Muerta en el centro de sus perspectivas de crecimiento y expansión exportadora.