lunes 26 de octubre de 2026 - Edición Nº586

Desarrollos | 26 oct 2026

Desarrollo Inmobiliario

Gustavo Albera: los detalles de la Quinta Sección, el nuevo proyecto de Saint Mari y cómo el vino transformó la arquitectura de Mendoza

19:59 |El titular de Albera & Asociados analiza el renovado interés por vivir cerca del Parque General San Martín y presenta Saint Mari Park Residences. Reflexiona también sobre la evolución de la arquitectura mendocina, el protagonismo de las inversiones y la importancia de buscar la calidad en cada proyecto.


Vivir a pocas cuadras del Parque General San Martín se ha convertido en un valor que las empresas desarrolladoras locales y foráneas continúan explotando gracias a una demanda constante que busca un estilo de vida urbano y residencial. Moderno y práctico a la vez, dentro de un “clima” histórico y cuidado.

A ese contexto se sumará Saint Mari Park Residences (Avellaneda al 700), el emprendimiento impulsado por la firma Saint Mari Desarrollos, que propone realzar el conjunto de comodidades que la Quinta Sección de la ciudad de Mendoza ha capitalizado mediante una serie de edificios y torres que comenzaron a reconfigurar la zona desde hace 20 años a esta parte.

Constructiva online dialogó con el arquitecto Gustavo Albera, a cargo del proyecto, para conocer los detalles del emprendimiento, en una charla que también se amplió con el fin de repasar el formidable crecimiento de la especialidad bajo la influencia de la cultura vitivinícola local.

- ¿Cuáles son las características de Saint Mari Park Residences?

- El edificio se ubica en la Quinta Sección de la ciudad, que es uno de los barrios más lindos de Mendoza, por no decir también uno de los más lindos de la Argentina. Es una zona que de alguna manera representa y simboliza lo que es la vida en la ciudad de Mendoza. Entonces, eso es un factor diferenciador relacionado con la proximidad, con la cercanía al Parque General San Martín (un amenity maravilloso para todos los que habitan la zona), y con la proximidad al centro. Es una zona que tiene árboles de cien años. O sea, los árboles son más viejos que los edificios que existen en el lugar. Es una localización extraordinaria en ese aspecto.

- ¿Cuál es el perfil de quienes eligen la zona?

- Hemos notado que muchas personas están volviendo a vivir en departamentos en la Quinta Sección. Este proyecto en particular representa una excelente oportunidad para quienes eligen vivir en la ciudad. Muchas personas adultas cuyos hijos ya se fueron del hogar, o bien personas que optan por vivir solas, o parejas jóvenes, casos para los cuales la vida urbana cobra un gran protagonismo y un valor muy importante.

- Por lo que pudimos observar, no es un edificio demasiado grande.

- Se trata básicamente de un edificio de escala media, de 34 departamentos, con superficies que parten de los 46 metros cuadrados hasta los 105 metros cuadrados, de uno y dos dormitorios. Es un desarrollo pensado para que dentro de quince años siga siendo un edificio con prestaciones inteligentes, lo cual le otorga un perfil muy moderno. Esto es, que puedas entrar a tu casa y encender las luces con el habla, o simplemente dando una determinada orden. Que puedas cargar tu auto eléctrico en la cochera, y que dispongas de un menor consumo en los espacios comunes a partir de contar con paneles solares, por ejemplo. El hecho de que sea un edificio de 34 viviendas significa un lugar lo suficientemente adecuado para crear comodidad, tranquilidad, con una cantidad de departamentos que se traduce en bajas expensas. Otro elemento muy importante son las vistas que ofrecerá al parque y a la montaña.

- Es una zona que conserva un estilo de vida particular dentro de la capital donde también hay edificios nuevos que se han construido en los últimos 10 o 15 años.

- Exactamente. Es que la Quinta Sección es una forma de vida. Yo he tenido la oportunidad de vivir muchos años ahí, y la verdad es que es un lugar encantador. Uno puede ir caminando a todos lados, es un lugar que tiene vida social, cultural, y que además acompaña para no sentirse solo, donde justamente se promueve la reunión con amigos. Eso me parece que es lo más importante que tiene la zona, además de una arquitectura moderna, agradable, pensada para que guste.

- Más allá de este nuevo desarrollo ¿Cuál es tu visión respecto al aporte de la arquitectura como un elemento central para aprovechar entornos naturales, generar valor e integrarse al paisaje de Mendoza?

- Bueno, ese aporte es apreciado no solamente en la Argentina, sino en distintas partes del mundo. En Mendoza tenemos la suerte de tener como uno de los pilares de nuestro desarrollo agroindustrial a la vitivinicultura. Y digo “suerte” porque la vitivinicultura es una bendición para nosotros en muchos aspectos. Primero, como bien sabemos, el vino tiene una historia. Es uno de los tres productos elaborados por el hombre con mayor antigüedad junto con el pan y el aceite de oliva. Eso tiene una carga histórica y cultural que es extraordinaria. Desde las personas que lo elaboran, hasta la relación con la naturaleza, con el suelo, y con la capacidad de generar las condiciones adecuadas para que alcance su máxima expresión. Todo eso tiene una dimensión cultural muy profunda que genera atracción. A partir de ahí, Mendoza ha logrado en los últimos 20, 30 años, una transformación interesantísima a partir de desarrollar una arquitectura que no inventamos nosotros, sino que es parte de la íntima relación que la arquitectura mantiene con el vino desde hace cientos de años.

- Es un aspecto que logró expandirse hasta ser parte de la identidad de la provincia a nivel global...

- Si, lo que hicimos los mendocinos es aprovechar esa gran oportunidad para generar nuevos proyectos. Yo trabajé 15 años con Eliana Bórmida y pude ver de cerca esa transformación. Tenemos que agradecerles a los inversores que nos permitieron hacer proyectos de gran calidad para elevar los estándares y para crear un efecto multiplicador que ha sido capaz de atraer y de posicionarnos como un lugar premium en la industria. Es el reflejo de una serie de actores y conceptos alineados para lograr desarrollos de calidad. Cuando uno apuesta la calidad, los resultados siempre son buenos. La Argentina logró posicionarse en el mundo como un destino vitivinícola de alto nivel, con un turismo que valora la industria y que ayudó a que se desarrollen más proyectos: Bodegas, espacios para el bienestar y el disfrute, y por supuesto, los nuevos hoteles.

- Se trata de una cultura que también se transmite a las nuevas generaciones, ¿cómo ves esa transferencia de valores a partir de tu experiencia en las aulas universitarias?

- Yo creo que es un logro que nos comprende a todos los mendocinos de manera transversal. Quiero decir, hace 30 años, había cuatro restaurantes tradicionales en la ciudad con un menú tradicional a los que se iba en familia. Y de pronto los mendocinos empezamos a ver la forma en que el vino transformó la gastronomía, generó otro tipo de arquitectura, otro tipo de hoteles, y por supuesto, permitió el auge de las nuevas bodegas. Esto de alguna manera nos ha influido como sociedad. Es un nuevo escenario que hizo crecer nuestros paradigmas y nos ayudó a pensar de otra manera. La industria del vino es un ejemplo de que, si pensamos en grande, podemos llegar mucho más lejos. Porque las limitaciones para lograr crecimiento muchas veces están sólo en nuestras mentes, en nuestra forma de pensar. Creo que toda esa transformación que nos permitió la industria del vino, impactó notablemente en la calidad arquitectónica. Hoy hay muchos estudios de arquitectura que hacen excelentes trabajos, y no me refiero solo a bodegas: Desarrollan excelentes casas, excelentes edificios, y creo que todo ese trabajo está relacionado. Hay un vínculo en el que hemos dado un salto cualitativo y las nuevas generaciones han absorbido eso, lógicamente.

- Es un campo donde la mirada y la experiencia internacional ha sido muy importante.

- Claro, es un proceso en el cual tenemos que agradecer a muchas personas y particularmente a los inversores. Muchas veces se suele ver a los inversores extranjeros como una amenaza y eso es un gran error. Le debemos a ellos el cambio de paradigma que hemos generado en Mendoza. Ellos nos mostraron que nuestra región tenía un potencial mucho mayor del que nuestra dañada autoestima nos permitía ver. Entonces, creo que hay que agradecerles a los empresarios del vino, y a algunos empresarios locales que luego de viajar por el mundo, se dieron cuenta de todo lo que se podía avanzar y crecer en la provincia. Hemos tenido a enólogos reconocidos que vinieron a decirnos que acá se puede hacer vino de excelente calidad, por ejemplo. Tenemos que agradecerle a toda esa gente que nos mostró que nosotros podíamos. Y creo que ahora tenemos la responsabilidad de no perder ese rumbo, y de seguir promoviéndolo para que cada proyecto sea una oportunidad de transformación hacia algo mejor de lo que tenemos. En mi caso, esa es una consigna que siempre intento seguir cuando desarrollo un proyecto: Generar una realidad mejor de la que existía antes de ese proyecto.

- Mientras todo ese concepto sigue avanzando ¿cuál es tu opinión respecto a los cambios que vive el centro de Mendoza? Puntualmente, ¿qué aportes considerás que pueden generarse desde la arquitectura o nuevos desarrollos para devolverle el protagonismo de otros años?

- Es una muy buena pregunta. Hace poquito tuve que ir al centro por un regalo y me di cuenta del tiempo que llevaba sin caminar por el centro un sábado a la tarde. La verdad es que sentí cierta nostalgia. Creo que el centro de Mendoza ha decaído un poco y atraviesa un fenómeno que también ocurre en otras ciudades del país. Me parece un tema muy interesante para analizar. De hecho, hemos estado conversando del tema con algunos intendentes y creo que es un asunto en el que tenemos que trabajar. Mientras tanto, sé que cuando uno genera proyectos de calidad en entornos que pueden estar deteriorándose, es posible revertir la situación. Mi experiencia me indica que cuando se promueven proyectos de calidad, se produce la mejora del contexto. Es un tema que me parece sumamente interesante.

Acerca de Albera & Asociados

Con sede en Mendoza, Albera & Asociados es un estudio especializado en el desarrollo y gerenciamiento integral de proyectos de construcción, que combina arquitectura, planificación estratégica y dirección profesional.

Liderado por el arquitecto Gustavo Albera, cuenta con un equipo multidisciplinario que acompaña a empresas, inversores y desarrolladores durante las distintas etapas de sus proyectos, desde la evaluación inicial de factibilidad hasta la ejecución y entrega final de las obras.

Su propuesta se apoya en una metodología de gestión basada en estándares internacionales del Project Management Institute (PMI), orientada a optimizar recursos, controlar costos, cumplir plazos y garantizar la calidad de los desarrollos. El estudio actúa como representante del cliente, coordinando equipos de arquitectura, ingeniería, proveedores y contratistas bajo una misma estrategia de trabajo. Este modelo permite anticipar riesgos, reducir desvíos y aportar mayor previsibilidad a las decisiones de inversión.

Gustavo Albera cuenta con más de 25 años de trayectoria, 29 proyectos dirigidos y gestionados y una superficie construida superior a los 190.000 metros cuadrados en Argentina, Chile y Uruguay.

 

 

Más Noticias