Por: Redacción Constructivaonline.com.ar
El desarrollo de Vaca Muerta en Mendoza suma un nuevo capítulo con la decisión de Quintana Energy de acelerar sus inversiones exploratorias en el sur provincial. La compañía petrolera anunció que comenzará a perforar dos pozos piloto horizontales en el área Cañadón Amarillo a partir de enero de 2027, adelantando compromisos originalmente previstos para los próximos dos años.
La iniciativa representa un avance en la evaluación del potencial no convencional de la formación en territorio mendocino y se integra a una estrategia empresarial que también contempla proyectos de almacenamiento de gas, nuevas exploraciones y optimización de instalaciones existentes.
Los detalles fueron presentados por Juan Martín Gandolfo, director de Operaciones (COO) de Quintana Energy, durante su participación en el stand de Diario Río Negro en la Expo Argentina Oil & Gas 2026. El ejecutivo repasó el presente de la compañía, con operaciones en Mendoza, Río Negro y Santa Cruz, y explicó que la estrategia combina la búsqueda de nuevas oportunidades productivas con un mayor aprovechamiento de la infraestructura disponible, un aspecto que adquiere relevancia en una industria donde la eficiencia operativa y la administración de inversiones resultan determinantes.
Uno de los avances más importantes se produjo en Cañadón Amarillo, donde Quintana Energy completó un estudio de sísmica con una inversión cercana a los US$ 4 millones. La información obtenida es vital para profundizar el conocimiento del subsuelo y orientar las próximas decisiones exploratorias. A partir de ese trabajo, la compañía resolvió acelerar los plazos inicialmente establecidos para avanzar sobre la formación Vaca Muerta. La decisión también responde a las posibilidades de coordinación operativa con los desarrollos que YPF lleva adelante en la misma zona del sur mendocino.

La nueva campaña contempla la perforación de dos pozos horizontales con ramas de entre 2.000 y 2.500 metros de longitud, dentro de una etapa destinada a reunir evidencia técnica para determinar las condiciones de un eventual desarrollo comercial, antes de avanzar hacia inversiones de mayor escala.
El objetivo de Quintana Energy también incluye obtener una concesión de explotación no convencional en Mendoza, un trámite que actualmente se encuentra en gestión ante las autoridades provinciales. La empresa busca que los trabajos exploratorios contribuyan a fundamentar sus próximos pasos dentro del área. En ese sentido, la perforación de los dos pozos piloto constituye una instancia relevante para conocer el comportamiento de los recursos y definir futuras decisiones.
Más allá de la actividad exploratoria en Mendoza, Quintana Energy desarrolla otro proyecto energético en la estación Fernández Oro (EFO), ubicada en el área de Las Charcas, dentro de la Cuenca Neuquina, en Río Negro. Allí trabaja en un esquema de almacenamiento subterráneo de gas natural que busca aprovechar la infraestructura existente y las diferencias de demanda y precios entre las temporadas de verano e invierno. La iniciativa forma parte de una estrategia destinada a mejorar el aprovechamiento comercial de los recursos disponibles, mediante una administración más flexible de los volúmenes producidos.
El funcionamiento previsto consiste en reinyectar y almacenar gas durante los meses de verano, cuando el consumo disminuye y los precios de comercialización resultan menos favorables. Posteriormente, ese volumen podrá recuperarse durante el invierno, coincidiendo con una mayor demanda energética y mejores condiciones de mercado. Actualmente, según explicó Gandolfo, la compañía reinyecta prácticamente la totalidad de su producción gasífera, mientras mantiene activos los compromisos de suministro con localidades del norte de Neuquén y del sur de Mendoza. El proyecto busca transformar esa dinámica operativa en una oportunidad de aprovechamiento estacional del recurso.

La presencia de Quintana Energy en Mendoza también incluye las áreas Chihuido de la Salina y Chihuido de la Salina Norte, sobre las cuales la operadora mantiene negociaciones con el Gobierno provincial para extender sus concesiones. Dentro de la planificación prevista para estos bloques, la compañía contempla perforar dos pozos exploratorios orientados a la formación Vaca Muerta hacia 2028.
Estas iniciativas complementan la campaña anunciada para Cañadón Amarillo y reflejan una estrategia de evaluación de diferentes sectores del sur mendocino, donde la actividad no convencional todavía requiere estudios y trabajos exploratorios para determinar su potencial.
A pesar de las expectativas que generan estos proyectos, Gandolfo remarcó que la compañía mantiene una posición prudente respecto de los resultados productivos. El plan inicial contempla operar sobre la base de la capacidad instalada existente, que el ejecutivo situó entre 30.000 y 40.000 barriles, antes de evaluar nuevas etapas de expansión. En ese marco, Quintana Energy apunta a alcanzar el denominado first oil, es decir, la primera producción de petróleo de la nueva campaña, hacia mediados de 2027. El cumplimiento de esa meta dependerá del avance de las perforaciones y de los resultados técnicos obtenidos.
El crecimiento proyectado también plantea desafíos vinculados con el financiamiento y la infraestructura logística. Hasta el momento, la compañía ha sostenido un esquema basado en la reinversión de utilidades, aunque anticipa que evaluará nuevas alternativas de financiamiento para acompañar operaciones de mayor escala. Gandolfo también señaló que el desarrollo de la actividad petrolera en el sur de Mendoza requerirá definir, en el futuro, la instalación de un centro logístico que facilite las operaciones. La disponibilidad de servicios, equipos y capacidad de apoyo será un factor importante para sostener la expansión de los proyectos exploratorios y productivos.
La estrategia empresarial se completa con intervenciones de workover, destinadas a optimizar pozos existentes, y la incorporación de herramientas tecnológicas como drones e inteligencia artificial. Estas soluciones forman parte de un modelo de gestión que busca mejorar la eficiencia y aprovechar los recursos disponibles antes de avanzar hacia nuevas inversiones. “Vaca Muerta es una realidad, pero sigue siendo un gran desafío”, afirmó Gandolfo, al destacar la importancia de la eficacia operativa.