Por: Redacción Constructivaonline.com.ar
El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) se prepara para protagonizar una de las transformaciones arquitectónicas más importantes de su historia. El empresario argentino Eduardo Costantini proyecta invertir hasta US$ 30 millones en una ampliación que permitirá duplicar la superficie destinada a exposiciones e incorporar nuevas instalaciones culturales.
La particularidad de la iniciativa es que el crecimiento del museo no se realizará mediante una construcción en altura, sino a través de una intervención subterránea debajo de la Plaza República del Perú, ubicada junto al edificio actual, en el barrio porteño de Palermo.
La propuesta representa una nueva etapa para la institución fundada por Costantini, que celebra sus primeros 25 años de funcionamiento y busca adaptar su infraestructura al crecimiento de las actividades artísticas, educativas y culturales. El proyecto se encuentra actualmente en fase de diseño y contempla una inauguración entre fines de 2029 y comienzos de 2030.
El diseño estará a cargo del Taller Frida Escobedo, un estudio internacional de arquitectura con oficinas en Nueva York y México, dirigido por la arquitecta mexicana Frida Escobedo. La profesional participa en proyectos vinculados con algunas de las instituciones culturales más reconocidas del mundo, entre ellos la renovación del Centre Pompidou de París y la construcción de una nueva ala del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Su incorporación al proyecto representa una apuesta por una propuesta arquitectónica capaz de combinar nuevas necesidades funcionales con una intervención integrada al espacio público.

A diferencia de las ampliaciones tradicionales, que suelen incorporar nuevos volúmenes visibles o edificios independientes, la propuesta para el Malba plantea aprovechar el subsuelo de la Plaza Perú. Esta decisión permitirá desarrollar instalaciones adicionales junto al edificio existente y establecer conexiones entre ambos sectores.
El proyecto contempla nuevas salas destinadas a exposiciones temporales, un auditorio, espacios de usos múltiples, talleres, oficinas y áreas de almacenamiento. La distribución de estas funciones buscará responder a las necesidades actuales del museo y acompañar el crecimiento de su programación cultural.
Uno de los elementos más interesantes de la intervención será la incorporación de una plaza-patio exterior, concebida como parte de la conexión entre las instalaciones culturales y su entorno inmediato. Este espacio formará parte de una propuesta que busca relacionar el museo con la Plaza República del Perú y el barrio de Palermo. La intención es que la ampliación no se limite a incrementar la superficie construida, sino que también permita mejorar la integración entre las actividades del Malba y el espacio urbano que lo rodea.

La ampliación también responde a una necesidad funcional que se fue consolidando con el paso de los años. A medida que aumentaron las exposiciones, las actividades educativas y los encuentros culturales, diferentes sectores del edificio comenzaron a incorporar nuevas funciones. Esta evolución generó mayores exigencias sobre la infraestructura disponible, especialmente en las áreas centrales del museo. El nuevo proyecto buscará reorganizar esos espacios, distribuir mejor las actividades y ofrecer condiciones más adecuadas para el funcionamiento cotidiano de una institución cuya programación se ha diversificado desde su inauguración.
Además de incrementar la superficie de exhibición, la propuesta pretende transformar la circulación interior y fortalecer la conexión entre los diferentes ambientes del museo. La incorporación de nuevas salas permitirá ampliar las posibilidades de programación de exposiciones temporales, mientras que los talleres y espacios multiusos ofrecerán alternativas para actividades educativas y culturales. El auditorio, por su parte, sumará infraestructura destinada a encuentros, presentaciones y propuestas dirigidas a distintos públicos, complementando las funciones que actualmente desarrolla la institución.
La dimensión urbana constituye otro de los aspectos relevantes del proyecto. La propuesta arquitectónica buscará establecer una continuidad entre las instalaciones culturales y el espacio exterior, aprovechando la proximidad física de la plaza. De esta manera, la ampliación incorporará una mirada que trasciende las necesidades edilicias del museo y contempla su vínculo con el entorno de Palermo.
Para avanzar con la iniciativa fue necesario establecer un acuerdo sobre la utilización del terreno donde se desarrollará la ampliación. Durante la gala por el 25° aniversario del Malba, celebrada el 17 de septiembre, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anunció la firma de un convenio que concede al museo el uso de la Plaza República del Perú durante 30 años. El acuerdo constituye un paso fundamental para continuar con las etapas de diseño y planificación de la intervención subterránea, al establecer las condiciones institucionales necesarias para desarrollar el proyecto.
Aunque la nueva propuesta fue presentada durante las celebraciones por el aniversario del museo, la intención de ampliar sus instalaciones tiene antecedentes que se remontan a más de una década. En 2011, cuando el Malba cumplió sus primeros diez años, sus autoridades comenzaron a evaluar alternativas para aumentar la superficie disponible. En aquel momento se presentó ante la Legislatura porteña una iniciativa que contemplaba incorporar aproximadamente 3.840 metros cuadrados a los 7.455 metros cuadrados existentes, con el propósito de responder a las necesidades de crecimiento de la institución.
Aquella primera propuesta arquitectónica estuvo a cargo del profesional uruguayo Carlos Ott, reconocido por su trayectoria en proyectos de arquitectura de gran escala. Hacia fines de 2012 se obtuvo autorización para iniciar los trabajos, pero la ampliación finalmente no llegó a ejecutarse. Como consecuencia, el proyecto permaneció pendiente durante varios años, mientras el museo continuó desarrollando su programación y adaptando sus instalaciones a nuevas actividades.
La propuesta dirigida por Frida Escobedo introduce una solución basada en el aprovechamiento del subsuelo y en la integración de nuevas áreas con el edificio existente. Esta estrategia se diferencia del proyecto anterior y busca resolver las necesidades de infraestructura mediante una intervención que combine espacios interiores y exteriores. La construcción subterránea permitirá incorporar funciones adicionales sin levantar un edificio independiente sobre la plaza, mientras que la conexión con las instalaciones actuales será uno de los elementos centrales de la organización arquitectónica.

El Malba también cuenta con antecedentes de transformaciones edilicias realizadas durante su trayectoria. En 2017, el Estudio Herreros, con sede en Madrid, desarrolló una remodelación integral de la planta baja del museo, una intervención destinada a reorganizar parte de sus instalaciones. El mismo estudio participó posteriormente en el diseño de la sede del Malba en Puertos, Escobar, inaugurada en 2024.
La apertura de la sede en Puertos representó una expansión de la presencia del Malba hacia otros sectores de la provincia de Buenos Aires, mientras que la nueva inversión en Palermo estará concentrada en fortalecer la infraestructura de su edificio principal.
La inversión proyectada por Eduardo Costantini también pone de relieve el papel de la arquitectura dentro del desarrollo de grandes instituciones culturales. En este caso, el desafío no consiste únicamente en construir nuevos metros cuadrados, sino en adaptar un edificio existente a necesidades que evolucionaron durante 25 años.
Con un presupuesto estimado de hasta US$ 30 millones y una inauguración prevista entre fines de 2029 y comienzos de 2030, el Malba se prepara para una nueva etapa de crecimiento, mediante una intervención que marcará una transformación significativa para el museo y sumará una nueva experiencia arquitectónica al paisaje cultural de Buenos Aires.