Por: Redacción Constructivaonline.com.ar
La ambición de transformar a Vaca Muerta en una plataforma exportadora global necesita una ingeniería compleja en la superficie y debajo de la tierra. Producir gas es el primer eslabón de una cadena que luego requiere transportarlo, procesarlo, licuarlo y llevarlo a compradores internacionales. La tarea, que demandará una de las inversiones más importantes en torno a los recursos que ofrece la cuenca neuquina. En ese tablero, Argentina LNG acaba de sumar una señal financiera de peso desde Estados Unidos.
El Export-Import Bank de Estados Unidos -US EXIM- presentó una propuesta de financiamiento de largo plazo por hasta US$ 6.000 millones para el proyecto que desarrollan YPF, Eni y XRG. Los recursos estarían destinados a adquirir bienes y servicios estadounidenses vinculados con las etapas de infraestructura y producción necesarias para poner en marcha la iniciativa.
Por ahora, el anuncio representa un paso dentro de la estructuración financiera y no un desembolso definitivamente aprobado. YPF aclaró que el eventual otorgamiento deberá recibir el visto bueno final del Directorio de US EXIM, una instancia determinante para incorporar esos recursos a un proyecto cuya escala obliga a combinar diferentes fuentes de capital.
La propuesta fue presentada en Nueva York durante el U.S.-Argentina Forum on Supply Chains, Energy & Infrastructure. Allí participaron el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín; los ministros Pablo Quirno y Luis Caputo; funcionarios estadounidenses, representantes diplomáticos y autoridades de US EXIM, en un encuentro que ubicó a energía e infraestructura dentro de la agenda bilateral.
De los pozos de Neuquén a la costa de Río Negro
La lógica de Argentina LNG es integrar en un mismo desarrollo los diferentes eslabones necesarios para monetizar internacionalmente el gas de Vaca Muerta. El recorrido comenzará en las áreas productivas de Neuquén y continuará mediante infraestructura específica de transporte y tratamiento hasta llegar a las instalaciones destinadas a convertir el recurso en gas natural licuado.
Frente a la costa de Río Negro, en el Golfo San Matías, está previsto instalar dos unidades flotantes de licuefacción -FLNG- durante la primera fase. En conjunto tendrán una capacidad de 12 millones de toneladas anuales de GNL, volumen que permitirá orientar una parte significativa de la producción gasífera hacia los mercados internacionales.
La magnitud económica aparece como uno de los aspectos centrales del proyecto. YPF estima que el desarrollo integral de Argentina LNG requerirá aproximadamente US$ 51.000 millones a lo largo de su vida. Sólo hasta 2031, año proyectado para el inicio de las operaciones, las inversiones previstas alcanzarían unos US$ 29.000 millones.
La mayor parte de ese primer desembolso estará concentrada fuera de los pozos. Cerca de US$ 24.000 millones se destinarán a infraestructura estratégica, incluyendo ductos dedicados, instalaciones portuarias, plantas de procesamiento y las unidades de licuefacción necesarias para preparar el gas antes de su salida hacia los mercados externos.
Otros US$ 5.000 millones estarán orientados específicamente al desarrollo de los recursos gasíferos capaces de abastecer la capacidad de exportación proyectada. La distribución de las inversiones muestra que Argentina LNG no depende solamente de aumentar la producción de Vaca Muerta, sino de construir paralelamente toda la infraestructura necesaria para convertir ese crecimiento en exportaciones.

La propuesta de US EXIM aparece justamente dentro de esa búsqueda de capital para financiar inversiones simultáneas en upstream, transporte y licuefacción. Su eventual aprobación aportaría recursos a una arquitectura financiera que deberá acompañar diferentes etapas de construcción y desarrollo antes de que el primer cargamento pueda salir hacia el mercado internacional.
La hoja de ruta, sin embargo, todavía está sujeta a variables propias de un megaproyecto en desarrollo. YPF señaló que los montos y proyecciones difundidos son estimaciones realizadas con la información actualmente disponible y que podrán modificarse de acuerdo con el avance de Argentina LNG y factores externos que incidan sobre su ejecución.
Más allá de esas variables, la propuesta estadounidense introduce una señal relevante para una iniciativa que pretende cambiar la escala del negocio gasífero argentino. Si logra reunir el financiamiento, ejecutar la infraestructura y cumplir los plazos proyectados, Argentina LNG podría convertirse en el puente que Vaca Muerta necesita para pasar de su enorme disponibilidad de gas a una presencia sostenida en el mercado mundial de GNL.