martes 15 de septiembre de 2026 - Edición Nº545

Desarrollos | 14 sep 2026

Cuidado del Medioambiente

Irrigación inicia el relevamiento de su patrimonio forestal distribuido en los diques de Mendoza

El Dique Cipolletti será el escenario de una experiencia piloto que busca transformar el inventario forestal en una herramienta para planificar, conservar y gestionar el paisaje mendocino. El programa reúne a especialistas de Irrigación y de la UNCuyo bajo una premisa central: proteger de manera conjunta la cultura del árbol y la cultura del agua.


Por: Redacción Constructivaonline.com.ar

Mendoza construyó buena parte de su identidad territorial alrededor de una relación inseparable entre el agua y los árboles. Ahora, el Departamento General de Irrigación busca conocer con mayor precisión el patrimonio forestal existente en los predios de sus principales diques y convertir esa información en una herramienta concreta para proteger, gestionar y proyectar esos paisajes hacia el futuro.

El punto de partida será el Dique Cipolletti, en Luján de Cuyo, donde se desarrollará una experiencia piloto sobre un predio de 30 hectáreas. El proyecto tendrá una duración de dos años, avanzará en distintas etapas y contará con un equipo interdisciplinario integrado por profesionales especializados provenientes de diferentes instituciones.

El trabajo incluirá un censo georreferenciado, evaluación del riesgo forestal, elaboración de un plano sectorizado con recomendaciones para mejorar el riego, valoración paisajística e identificación de ejemplares singulares, notables o históricos que permitan reconocer tanto la presencia de flora nativa como exótica.

Del inventario a la protección de un "patrimonio vivo"

La información obtenida servirá también para diseñar propuestas de reforestación que permitan sostener en el tiempo este pulmón verde. La intención es que la experiencia desarrollada en Cipolletti funcione como modelo para abordar posteriormente el patrimonio forestal existente en los demás diques cabecera de Mendoza, ampliando la escala territorial de la iniciativa.

Para Sonia Fioretti, titular de la Cátedra de Espacios Verdes de la Facultad de Ciencias Agrarias e integrante del equipo, el paisaje debe entenderse como una construcción social en la que naturaleza y cultura se encuentran. Desde esa perspectiva, el proyecto propone valorar el bosque no solamente por sus ejemplares, sino también por su relación con la historia y con quienes utilizan esos espacios.

Esa mirada incorpora además una dimensión emocional y ambiental. El bosque es considerado un refugio de biodiversidad, bienestar e identidad, pero su permanencia requiere planificación: conocer el estado de los ejemplares, identificar riesgos y anticipar las reforestaciones necesarias se vuelve indispensable para evitar que ese patrimonio se deteriore con el paso del tiempo.

La cultura del árbol y del agua

La ingeniera Claudia Martínez, integrante de la Cátedra de Diseño del Paisaje de la carrera de Arquitectura de la Facultad de Ingeniería, planteó una de las ideas centrales del proyecto, donde Mendoza constituye un caso paradigmático de urbanización en tierras secas y su desarrollo depende de un binomio inseparable formado por la cultura del árbol y la cultura del agua.

Desde esa perspectiva, el arbolado deja de ser entendido como un componente meramente ornamental. En un territorio de oasis, forma parte de una infraestructura verde y azul que sostiene condiciones ambientales esenciales. La iniciativa busca sumar sensibilización, educación ambiental y participación comunitaria, además de fortalecer la protección legal, científica y ciudadana del patrimonio.

Para llevar el proyecto al terreno, las 30 hectáreas del Dique Cipolletti fueron divididas en doce sectores con diferentes características forestales, patrimoniales y de uso. La metodología permitirá establecer prioridades y determinar qué intervención requiere cada espacio, desde evaluar riesgos hasta reconocer ejemplares destacados o diagnosticar el funcionamiento de los sistemas de riego.

El trabajo no avanzará simultáneamente sobre toda la superficie. Se estableció una secuencia de intervención relacionada con el estado de conservación y la intensidad de utilización de cada sector, comenzando por las zonas que reciben mayor concurrencia. De esta manera, el relevamiento pretende convertirse desde el inicio en una herramienta para orientar decisiones concretas sobre el predio.

La tarea reunirá a profesionales y estudiantes de las cátedras de Espacios Verdes y Dasonomía de la Facultad de Ciencias Agrarias, especialistas en Diseño del Paisaje de la Facultad de Ingeniería de la UNCuyo y equipos de Gestión Ambiental, Planificación Hídrica y Patrimonio y Cultura del Agua de Irrigación. 

Educación y reforestación 

Ese cruce entre conocimientos sobre agua, suelo, paisaje e historia busca evitar que el relevamiento termine reducido a una base de datos. La propuesta apunta a convertir la información técnica en una verdadera puesta en valor del patrimonio forestal e hídrico, incorporando la dimensión cultural de un paisaje que forma parte de la construcción histórica del oasis mendocino.

La presentación tuvo además un componente educativo con “Jóvenes exploradores, grandes árboles”, una actividad realizada con estudiantes de tercer año de la Escuela 4048 de Panquehua. La experiencia estuvo orientada a recorrer y vivenciar el bosque, reconocer sus beneficios, valorar el paisaje heredado y comprender el papel indispensable del agua para sostener la vida dentro del oasis.

El lanzamiento terminó llevando esa mirada al terreno, donde alumnos, profesionales y funcionarios comenzaron la reforestación del predio con la plantación de más de 20 ejemplares de distintas especies, acompañados por investigadores, organismos públicos, municipios, escuelas, bomberos, vecinos y miembros de la comunidad. El primer paso del relevamiento quedó así asociado a una acción concreta para renovar y preservar el pulmón verde del Dique Cipolletti, con todo el valor que eso implica para el entorno.

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