Por: Redacción Constructivaonline.com.ar
Mendoza atraviesa una etapa de expansión turística que comienza a reflejarse con fuerza en las inversiones hoteleras. En apenas dos años fueron inaugurados 13 emprendimientos y existen alrededor de otros 12 proyectos en desarrollo o transitando sus primeras etapas de ejecución, varios de ellos con participación de importantes cadenas del sector.
Los números fueron presentados por el gobernador Alfredo Cornejo durante Hotelga Summit 2026, donde participó del panel “Desarrollo de la hotelería y la gastronomía. La mirada desde las principales provincias”. Compartió el espacio con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, en una discusión atravesada por inversión, competitividad y crecimiento turístico.
Para Mendoza, el fenómeno tiene además una dimensión económica que excede el movimiento de viajeros. Cornejo sostuvo que la actividad desempeñó un papel decisivo en la generación de puestos de trabajo durante los últimos años y afirmó que “ante la caída del empleo privado de la década pasada, el turismo salvó a Mendoza en materia de empleo”.
La aparición de nuevos establecimientos confirma, según la mirada provincial, que todavía existe margen para crecer. “Evidentemente hay una potencialidad enorme”, señaló el mandatario, aunque ubicó el próximo desafío en ampliar la oferta turística mendocina y evitar que el desarrollo quede concentrado exclusivamente en unos pocos productos, territorios o segmentos.
Más vuelos para ampliar el mercado
La conectividad aérea aparece como una de las condiciones centrales para avanzar hacia esa nueva escala. Cornejo valoró los resultados de la política de cielos abiertos y recordó el crecimiento registrado por Mendoza durante los últimos seis años, pero advirtió que todavía existe espacio para incorporar nuevas conexiones capaces de alimentar la expansión de la actividad.
El planteo apunta especialmente hacia el exterior. “Necesitamos más conectividad a futuro”, sostuvo Cornejo, antes de señalar que existe un mercado internacional que podría desarrollarse mediante servicios capaces de llegar directamente a las provincias. Su definición fue concreta: “Ampliar el turismo en Argentina requiere más vuelos internacionales que lleguen al interior”.

Mendoza considera que dispone actualmente de capacidad para recibir más vuelos y prepara inversiones para acompañar ese escenario. Entre las iniciativas aparece el llamado a licitación para ampliar el Aeropuerto Internacional El Plumerillo, previsto para el 15 de septiembre, una intervención directamente relacionada con las perspectivas de crecimiento de la conectividad provincial.
La infraestructura aeroportuaria también se extenderá hacia el Sur. Las obras previstas en el Aeropuerto de San Rafael estarán terminadas integralmente hacia fines de 2027, fortaleciendo un punto de ingreso estratégico para una región que busca ampliar su participación dentro del mapa turístico y productivo mendocino.
Pero contar con aeropuertos y nuevas conexiones no alcanza para garantizar inversiones de largo plazo. Cornejo planteó que la previsibilidad y la confianza resultan determinantes para proyectos que requieren grandes desembolsos y períodos prolongados de maduración, y consideró que la estabilidad macroeconómica constituye una señal positiva que deberá consolidarse.
“Las grandes inversiones hoteleras están proyectadas porque el destino, en el caso de Mendoza, y la marca Mendoza son atractivos”, explicó. Ese posicionamiento funciona como un activo para captar capitales, aunque los nuevos desarrollos necesitan condiciones estables en el tiempo para avanzar a mayor velocidad y transformar proyectos anunciados en infraestructura efectivamente operativa.
Del vino y la montaña a una oferta más amplia
La siguiente etapa también incluye diversificar experiencias. La Provincia trabaja sobre turismo de montaña, congresos y reuniones, gastronomía en diferentes departamentos y propuestas conectadas con el turismo rural y la producción local. El objetivo es construir motivos de viaje capaces de ampliar geografías, temporadas y perfiles de visitantes.
Esa estrategia busca aprovechar identidades productivas que hasta ahora no siempre estuvieron incorporadas plenamente a la experiencia turística. Cornejo mencionó el aceite de oliva y otros productos asociados con las características geográficas de las distintas regiones mendocinas como ejemplos de actividades alrededor de las cuales pueden desarrollarse nuevas propuestas.
La nieve constituye otro frente de expansión. Actualmente funcionan cinco parques y centros de esquí en la provincia y el Gobierno recuperó concesiones públicas que se encontraban caídas. Al mismo tiempo, existen proyectos destinados a continuar ampliando una infraestructura capaz de reforzar el posicionamiento de Mendoza como destino de montaña.
El crecimiento físico de la oferta necesita, sin embargo, una evolución equivalente en la calidad del servicio. Cornejo destacó el trabajo realizado durante los últimos cinco o seis años en capacitación y formación de recursos humanos y definió este componente como indispensable para acompañar mercados más grandes y elevar los estándares de atención.

Menos impuestos y mejores condiciones para competir
Otro capítulo de la discusión estuvo relacionado con la estructura impositiva. El Gobernador sostuvo que Argentina todavía necesita una reforma fiscal integral y cuestionó el esquema actual de coparticipación nacional, al considerar que produce fuertes diferencias entre provincias y que, en determinados casos, genera pocos incentivos para ampliar la actividad privada.
Cornejo valoró la eliminación del denominado impuesto inflacionario derivada del proceso de estabilización y la desaparición del impuesto PAIS, aunque advirtió que permanecen tributos distorsivos que impactan sobre los costos empresariales. Para una industria intensiva en servicios e inversión, esa estructura termina incidiendo sobre competitividad y capacidad de crecimiento.
Frente a ese escenario, Mendoza viene aplicando herramientas destinadas a reducir la presión tributaria y estimular sectores considerados estratégicos. Entre ellas aparecen disminuciones de Ingresos Brutos para actividades como la gastronomía, Sellos cero en determinados casos y beneficios orientados específicamente a promover inversiones en zonas de montaña.
La lógica, explicó Cornejo, consiste en utilizar esas herramientas para incentivar nuevas inversiones. “Los usamos inversamente para promover esa inversión”, sostuvo, y planteó como desafío continuar bajando impuestos para generar mayor actividad económica, sin dejar de financiar las funciones que corresponden a los Estados provinciales.
El escenario económico general agrega otra variable a la industria turística. El Gobernador afirmó que el país está creciendo, aunque de manera desigual: petróleo y gas, agro, minería y actividad financiera muestran una evolución favorable, mientras otras ramas atraviesan mayores dificultades. Esa heterogeneidad también alcanza al turismo, con comportamientos diferentes según regiones, segmentos y mercados.
En el corto plazo todavía existen dificultades vinculadas con el consumo y algunos mercados mantienen una fuerte sensibilidad frente a variables como el tipo de cambio. Sin embargo, Cornejo ubicó la estabilidad como una condición necesaria para que inversiones, conectividad y nuevos proyectos puedan madurar: “La estabilidad macro es un beneficio para todas las actividades en el mediano y largo plazo”, concluyó.