Por: Redacción Constructivaonline.com.ar
Vaca Muerta volvió a correr el límite de la producción petrolera argentina. Durante julio, el crecimiento del shale oil llevó simultáneamente a Neuquén y al país a alcanzar niveles históricos de extracción, consolidando una expansión que comienza a encontrar en la nueva infraestructura de transporte el espacio necesario para seguir acelerando.
Los registros oficiales de la Secretaría de Energía muestran que Neuquén alcanzó una producción promedio de 658.638 barriles diarios. El volumen quedó 1,62% por encima de junio, lo que significa que la provincia incorporó aproximadamente 10.000 barriles por día en apenas un mes y volvió a establecer un nuevo máximo productivo.
El verdadero motor de ese crecimiento continúa siendo Vaca Muerta. De la producción neuquina total, algo más de 630.000 barriles diarios correspondieron específicamente al shale oil. La velocidad con la que avanza el petróleo no convencional permite compensar ampliamente la declinación de los yacimientos convencionales y explica buena parte del nuevo escenario energético argentino.
La comparación interanual permite dimensionar todavía mejor el salto. Neuquén produjo en julio un 24,36% más que un año atrás y, en solamente doce meses, incorporó unos 130.000 barriles diarios. Ese incremento por sí solo equivale aproximadamente a toda la producción de Chubut, actualmente la segunda provincia petrolera del país.
Argentina se acerca a la barrera del millón de barriles diarios
El empuje neuquino llevó también a la Argentina hasta un máximo histórico de 912.965 barriles de petróleo por día. Son aproximadamente 3.000 barriles diarios más que durante el mes anterior, aunque el registro definitivo incluso podría resultar algo superior debido a que algunas compañías pequeñas suelen presentar sus declaraciones de producción con demora.
La Cuenca Neuquina, que además de Neuquén comprende producción de Río Negro, La Pampa y el sur de Mendoza, alcanzó durante julio los 722.142 barriles diarios. La cifra vuelve a mostrar hasta qué punto el centro de gravedad del negocio petrolero argentino se desplazó hacia esta región y, particularmente, hacia los desarrollos no convencionales.
El crecimiento fue posible también por la ampliación de la capacidad de transporte realizada por Oleoductos del Valle (Oldelval), que ya prepara una tercera expansión consecutiva. A esa infraestructura se sumará Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), cuyo oleoducto y puerto en Río Negro tienen previsto comenzar a despachar petróleo en enero del próximo año, incorporando inicialmente capacidad para otros 180.000 barriles diarios.
No todo el mapa petrolero mostró el mismo comportamiento. Río Negro produjo 21.236 barriles diarios durante julio, un 0,78% menos que en junio, aunque logró ubicarse 5,77% por encima del mismo período de 2025. Parte de esa mejora interanual está relacionada con la puesta en producción de los primeros pozos rionegrinos vinculados con Vaca Muerta.
Más petróleo empieza a traducirse en más dólares
Con estos niveles, las compañías y el Gobierno nacional mantienen una meta cada vez más cercana: que Argentina alcance el millón de barriles diarios antes de finalizar el año. El desafío no depende solamente de continuar perforando y aumentando productividad, sino también de disponer de ductos, instalaciones y capacidad exportadora suficientes para evacuar ese volumen adicional.
Los efectos económicos de esta expansión ya comienzan a reflejarse con fuerza en el comercio exterior. Impulsadas por mayores despachos y mejores precios, las exportaciones energéticas alcanzaron US$ 1.506 millones solamente durante julio, con el petróleo como principal protagonista dentro de los envíos del sector.
Entre enero y julio, las exportaciones energéticas acumularon US$ 9.151 millones, un crecimiento del 49,9% frente al mismo período del año pasado. El resultado llevó el superávit comercial energético hasta los US$ 6.853 millones en siete meses, una cifra que ya se encuentra muy cerca de todo lo obtenido durante 2025 y que muestra cómo el salto productivo de Vaca Muerta comienza a convertirse también en una fuente creciente de dólares para la economía argentina.