viernes 31 de julio de 2026 - Edición Nº499

Energía | 31 jul 2026

Generación de Energía

Los Nihuiles vuelve a manos de Mendoza: cómo sigue el proceso para modernizar uno de sus principales activos energéticos

17:36 |La Provincia recibió formalmente las centrales, presas, estaciones transformadoras y demás activos que integran el sistema ubicado sobre el río Atuel. El traspaso cierra el período de transición iniciado luego del vencimiento de la concesión y permite avanzar hacia la selección de un nuevo operador privado que deberá invertir en la recuperación y actualización del complejo.


Por: Redacción Constructivaonline.com.ar

El Gobierno de Mendoza concretó este viernes la toma de posesión de los bienes que integran el Complejo Hidroeléctrico Los Nihuiles, uno de los principales activos de generación eléctrica de la provincia. Se trata de un paso determinante para cerrar la transición iniciada luego del vencimiento de la concesión anterior y avanzar hacia un nuevo esquema de explotación del sistema.

 

El acto se realizó en San Rafael y estuvo encabezado por el gobernador Alfredo Cornejo, acompañado por la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, y el gerente general de la Empresa Mendocina de Energía (Emesa) y presidente de Hidroeléctrica Mendocina S.A. (HEMSA), Mauricio Pinti Clop. La firma del acta con Hidroeléctrica Los Nihuiles S.A. (HINISA) formalizó el traspaso.

 

Desde las 12 de este viernes, HEMSA recibió oficialmente las centrales hidroeléctricas Nihuil I, II y III; las presas El Nihuil, Aisol, Tierras Blancas y Valle Grande; las estaciones transformadoras y de interconexión, junto con los equipos y demás instalaciones comprendidas en el contrato. La documentación incorpora además el inventario completo y el estado actual de cada uno de los bienes recibidos.

 

Un activo estratégico para la energía y el agua

 

Los Nihuiles constituye una de las grandes obras de infraestructura energética desarrolladas en Mendoza. Ubicado sobre el río Atuel, en San Rafael, cuenta con una capacidad instalada cercana a los 290 megavatios y forma parte del sistema de generación que abastece a la provincia y aporta electricidad al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

 

De acuerdo con la información oficial, el sistema completo está conformado por cuatro centrales hidroeléctricas -Nihuil I, II, III y IV-, tres represas y un dique compensador. Su configuración permite aprovechar de manera escalonada el recurso hídrico del Atuel para producir energía renovable, otorgándole una relevancia que trasciende el funcionamiento individual de cada central.

 

El complejo también cumple un papel central en la regulación de los caudales y la administración del recurso hídrico del sur mendocino. Esa combinación entre generación eléctrica y gestión del agua convierte a Los Nihuiles en una infraestructura estratégica tanto para la seguridad energética como para diferentes actividades vinculadas con el desarrollo productivo provincial.

 

Su importancia dentro de la matriz energética mendocina se relaciona además con la capacidad de aportar generación renovable y complementar otras fuentes del sistema. Esa característica contribuye a fortalecer la confiabilidad del abastecimiento eléctrico y explica por qué la recuperación y modernización de sus instalaciones constituye uno de los principales objetivos de la nueva etapa.

 

 

Una transición atravesada por la emergencia

 

La concesión original para explotar el sistema hidroeléctrico había sido otorgada por un período de 30 años y venció el 1 de junio de 2024. Desde entonces, Mendoza dispuso una etapa transitoria durante la cual HINISA continuó operando las instalaciones con el objetivo de garantizar la prestación del servicio y mantener las condiciones necesarias de seguridad.

 

Ese período terminó extendiéndose más de lo previsto como consecuencia del aluvión registrado en enero de 2025, que provocó importantes daños en diferentes sectores del complejo. Frente a esa situación, la Provincia declaró la emergencia del Sistema Hidroeléctrico Los Nihuiles y prorrogó el esquema transitorio hasta el 31 de julio de 2026.

 

Con el traspaso concretado, el acta establece ahora un período de colaboración de 90 días entre HINISA y HEMSA para facilitar el intercambio de información y coordinar cuestiones relacionadas con la operación y el mantenimiento. HEMSA recibió las instalaciones en su estado actual, incluyendo los sectores dañados por el fenómeno climático, mientras continúan las gestiones correspondientes ante las compañías aseguradoras.

 

El camino hacia el próximo operador

 

La toma de posesión abre además una instancia decisiva para el proceso licitatorio nacional e internacional que Mendoza y el Estado nacional impulsan conjuntamente. El objetivo es seleccionar al operador privado que tendrá a su cargo el futuro funcionamiento del complejo y deberá encarar las inversiones necesarias para recuperar y modernizar la infraestructura.

 

El modelo definido establece una distribución específica de responsabilidades entre las dos jurisdicciones. Mendoza conservará la propiedad de los activos y el derecho de uso del agua, mientras que el Estado nacional mantendrá bajo su órbita la concesión correspondiente a la actividad de generación eléctrica.

 

Esta particularidad implica que la futura adjudicación necesitará necesariamente la coincidencia de ambas partes. La Provincia deberá adjudicar las acciones de HEMSA y posteriormente obtener la ratificación de la Legislatura mendocina, mientras que, en paralelo, la Nación tendrá que otorgar al mismo adjudicatario la nueva concesión para generar electricidad.

 

Uno de los objetivos del nuevo modelo será integrar bajo un mismo operador privado las centrales Nihuil I, II, III y IV. La unificación permitirá establecer una estrategia común de operación, mantenimiento e inversiones para un conjunto de instalaciones que posee un peso significativo dentro de la infraestructura energética e hídrica del sur provincial.

 

El futuro concesionario tendrá entre sus principales responsabilidades la rehabilitación de los equipos afectados por el aluvión, la modernización de las instalaciones y la recuperación de capacidad de generación. El plan apunta también a incrementar la confiabilidad operativa del sistema, una condición fundamental para sostener su aporte eléctrico durante las próximas décadas.

 

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