Por: Redacción Constructivaonline.com.ar
Mendoza será protagonista de un nuevo avance para el turismo y la industria olivícola argentina a partir del egreso, en las próximas semanas, de los primeros 17 especialistas del país en Gestión y Desarrollo de Oleoturismo, una formación pionera que busca profesionalizar una actividad en plena expansión y consolidar nuevas oportunidades para el desarrollo económico y turístico de la provincia.
El grupo de los primeros especialistas está integrado por alumnos que provienen de distintos departamentos mendocinos y desarrollan sus actividades tanto en organismos públicos como en empresas privadas vinculadas al turismo y la producción olivícola.
La especialización se dicta en la sede central de Don Bosco, en Rodeo del Medio (complejo considerado Cuna de la Enología Argentina), y representa el primer programa académico argentino dedicado exclusivamente al oleoturismo.
La capacitación es impulsada por el Ente Mendoza Turismo (Emetur) junto con Don Bosco, cuenta con el acompañamiento de los municipios de Maipú, Lavalle y General San Martín, el apoyo de Asolmen y el reconocimiento oficial de la Dirección General de Escuelas.

El lanzamiento de esta propuesta académica coincide con un escenario particularmente favorable para el sector. La buena cosecha de aceitunas registrada en 2026, el crecimiento de nuevas experiencias gastronómicas, la realización del Festival Provincial del Envero, el desarrollo del Museo del Olivo y el Aceto en Maipú y diversos proyectos de preservación del patrimonio olivícola reflejan el dinamismo que vive actualmente esta actividad.
La especialización posee una carga de 220 horas reloj, de las cuales 154 corresponden a clases presenciales. La coordinación está a cargo de Alejandro Martínez, integrante del programa Mendoza Oliva Bien, mientras que el cuerpo docente reúne profesionales de Don Bosco y del Ente Mendoza Turismo, incluida su presidenta, Gabriela Testa.
El objetivo de la propuesta es formar profesionales capaces de diseñar, gestionar y comercializar experiencias de oleoturismo, comprendiendo en profundidad la producción del aceite de oliva virgen extra, el análisis sensorial, el marketing, el branding, la sostenibilidad y la puesta en valor del patrimonio olivícola.
El plan de estudios está organizado en seis módulos que abordan la historia del oleoturismo, la comunicación del valor del aceite de oliva, las estrategias comerciales, el diseño de experiencias turísticas y la sostenibilidad. Como instancia final, cada estudiante desarrolla un proyecto integral aplicable a emprendimientos reales.
Los primeros egresados ya comenzaron a proyectar nuevos desarrollos vinculados a esta actividad. Entre ellos se encuentra el ingeniero agrónomo Gabriel Allende, integrante de una empresa familiar de Junín que recientemente inició la elaboración de aceite de oliva virgen extra y busca incorporar el oleoturismo como una nueva unidad de negocios, integrando la producción de vinos y aceites.
Carolina Fuller, otra de las futuras especialistas, explicó que la capacitación será clave para preparar la apertura al turismo de la olivícola de la familia Catena, donde se ofrecerán visitas guiadas y experiencias de degustación con maridajes entre aceites de oliva y vinos, recuperando una tradición productiva que se remonta al siglo XIX.

Un ecosistema que continúa sumando proyectos
Desde el sector público, Jorge Corrales, director de Turismo de General San Martín, destacó que la formación permitirá potenciar el desarrollo de una futura Ruta del Olivo, articulando el trabajo entre distintos departamentos que cuentan con almazaras, patrimonio histórico y nuevos emprendimientos turísticos vinculados a la producción olivícola.
La especialización se integra a un ecosistema que continúa expandiéndose en Mendoza. En los últimos años avanzaron proyectos para rescatar olivos centenarios destinados a la erradicación, surgieron iniciativas como el Santuario de Olivos en Maipú, se fortalecieron programas de formación como Sommelier de Aceite de Oliva de Fundación Seminare y aparecieron nuevos espacios de interpretación y degustación como Punto Oliva, en Luján de Cuyo.
Los datos del Observatorio del Oleoturismo también reflejan esta evolución. Más de la mitad de los establecimientos olivícolas mendocinos ya ofrece experiencias turísticas consolidadas, una señal de que el oleoturismo dejó de ser una actividad emergente para transformarse en una herramienta concreta de desarrollo económico, cultural y turístico.
Con la formación de sus primeros especialistas, Mendoza reafirma su liderazgo nacional y fortalece una propuesta que combina identidad productiva, innovación y experiencias de alto valor agregado para visitantes nacionales e internacionales.
Para obntener más información, están disponibles los siguientes links: