viernes 19 de junio de 2026 - Edición Nº457

Energía | 18 jun 2026

Industria energética argentina

La energía demandará hasta 43.000 nuevos trabajadores hacia 2030 y enfrenta el desafío de conseguir talentos

Un informe de Adecco Argentina advierte que la industria energética demandará entre 30.000 y 43.000 nuevos trabajadores directos en los próximos años. Operarios, soldadores, ingenieros y especialistas técnicos figuran entre los perfiles más buscados. La transformación digital también redefine las competencias requeridas por las empresas.


Por: Redacción Constructivaonline.com.ar

La industria energética argentina atraviesa uno de los períodos de mayor expansión de los últimos años impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta, nuevas inversiones y proyectos de infraestructura estratégica. Sin embargo, a medida que crece la actividad, surge un desafío que preocupa cada vez más a las empresas: la disponibilidad de talento para acompañar ese proceso.

Según el informe "Cadena de Valor para el desarrollo de Vaca Muerta" elaborado por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), hacia 2030 el sector requerirá entre 30.000 y 43.000 trabajadores directos adicionales para actividades vinculadas a perforación, acondicionamiento de pozos y operaciones productivas. La magnitud de esa demanda refleja el impacto que tendrá la expansión energética sobre el mercado laboral argentino durante los próximos años.

Para las compañías del sector, el desafío ya no se concentra únicamente en generar nuevos puestos de trabajo, sino por encontrar profesionales y técnicos capaces de desempeñarse en entornos cada vez más complejos y especializados.

“Hoy el desafío del sector ya no pasa únicamente por generar empleo, sino por encontrar personas con experiencia operativa real y capacidad de adaptarse a entornos altamente técnicos, dinámicos y exigentes”, explicó Carlos Stegmann, Key Account Manager de la división Oil & Gas de Adecco Argentina.

Los perfiles más demandados por la nueva etapa energética

La aceleración de la actividad impulsa una creciente demanda de operarios especializados, soldadores, choferes, maquinistas e ingenieros, perfiles considerados esenciales para sostener los planes de expansión previstos por la industria.

Al mismo tiempo, las empresas comenzaron a modificar sus criterios de selección y hoy priorizan especialmente la experiencia práctica, la capacidad de adaptación y las competencias técnicas específicas requeridas por las operaciones en campo.

“Las empresas necesitan incorporar talento que pueda adaptarse rápidamente a operaciones complejas. Por eso la experiencia práctica y las habilidades técnicas específicas cobran cada vez más relevancia”, agregó Stegmann.

El escenario se ve agravado por una brecha estructural entre la formación disponible y las necesidades reales del mercado. Según datos del Centro Argentino de Ingenieros, el país forma aproximadamente 6.000 ingenieros por año, mientras que la demanda potencial alcanza los 15.000 profesionales anuales.

La diferencia pone de manifiesto una creciente desconexión entre el sistema educativo y las capacidades que requieren sectores estratégicos como energía, minería e infraestructura.

El impacto regional y las nuevas competencias del futuro

La expansión de industrias como Oil & Gas, minería y energías asociadas también abrió un debate sobre la capacidad de las economías regionales para absorber y sostener este crecimiento.

Las recientes declaraciones del ministro Federico Sturzenegger, quien proyectó que alrededor de 1,5 millones de personas podrían radicarse en Neuquén y otro millón en Catamarca durante las próximas décadas impulsadas por la energía y la minería, generaron repercusiones en distintos ámbitos políticos y empresariales.

Mientras desde el Gobierno nacional sostienen que inversiones como las promovidas por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) contribuirán a descentralizar la actividad económica y fortalecer el interior productivo, especialistas y autoridades provinciales advierten que será necesario acompañar ese proceso con fuertes inversiones en infraestructura, vivienda, servicios públicos y capacitación laboral.

En Neuquén, por ejemplo, distintos referentes vienen alertando sobre las presiones que ya experimentan localidades vinculadas a Vaca Muerta en materia de infraestructura urbana y servicios. En Catamarca, en tanto, el foco está puesto en cómo gestionar el crecimiento asociado a la expansión minera y del litio.

A este escenario se suma la transformación tecnológica que comienza a redefinir la industria energética. Herramientas vinculadas a inteligencia artificial, automatización, análisis de datos y software de gestión adquieren cada vez más protagonismo dentro de las operaciones.

La incorporación de estas tecnologías impulsa la necesidad de nuevos perfiles capaces de combinar conocimientos técnicos tradicionales con habilidades digitales avanzadas, generando una demanda que trasciende los oficios históricos del sector.

En este contexto, las empresas enfrentan un doble desafío: cubrir las necesidades inmediatas de una industria en plena expansión y, al mismo tiempo, formar el capital humano que demandará una actividad energética cada vez más tecnológica, compleja y estratégica para el desarrollo económico de Argentina.

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