Por: Redacción Constructivaonline.com.ar
El intendente de Godoy Cruz, Diego Costarelli, firmó el convenio de financiamiento para avanzar con la creación de la Ciudad del Vino, un proyecto que busca posicionar al municipio como un polo de innovación vinculado a la vitivinicultura, que estará ubicado en el Espacio Arizu, un sitio recuperado que se ha convertido en un emblema del departamento.
El acuerdo fue suscripto junto a la Subsecretaría de Infraestructura y Desarrollo Territorial de la provincia, y contempla la asignación de recursos provenientes del fideicomiso de resarcimiento por la promoción industrial.
Durante la presentación, Costarelli destacó que la Ciudad del Vino "representa una visión de desarrollo integral que articula identidad, innovación y crecimiento económico". Mientras que desde el Gobierno provincial, la subsecretaria Marité Baduí respaldó la calidad del proyecto y valoró la planificación del municipio, subrayando la importancia de acompañar iniciativas "que adquieren un impacto estratégico".
Un ecosistema que integra producción y cultura
La propuesta busca consolidar un espacio donde converjan bodegas, emprendedores, artistas y el sector gastronómico, generando un ecosistema que fortalezca la economía local.
El proyecto apunta a ampliar la oferta turística de Mendoza mediante experiencias innovadoras vinculadas al vino, incorporando tecnología y nuevas formas de interacción con el público. En esa línea, se plantea un espacio con proyección internacional, a partir de estándares que permitan posicionar a la provincia como referente en experiencias vitivinícolas a nivel global.
Uno de los pilares centrales será la articulación entre el sector público y privado, considerada clave para impulsar el desarrollo y generar nuevas oportunidades económicas.

Patrimonio, innovación y experiencia sensorial
Desde el municipio indicaron que la recuperación del Espacio Arizu representa un componente fundamental del proyecto por tratarse de un ícono histórico de la vitivinicultura mendocina, y subrayaron que "la iniciativa que ahora comienza a gestarse busca resignificar este patrimonio para transformarlo en un centro de innovación cultural que conecte el pasado con el futuro del vino".
Respecto del diseño, el proyecto contempla la creación de espacios subterráneos donde los visitantes podrán vivir experiencias inmersivas mediante el uso de inteligencia artificial, realidad aumentada y arte digital.
El recorrido incluirá galerías interactivas, cavas históricas reconvertidas, degustaciones y propuestas escénicas, configurando una experiencia sensorial integral.
A partir de los fondos asignados, la propuesta se concentrará ahora en consolidar el nuevo polo estratégico vitivinícola, con el propósito de fusionar historia, tecnología y turismo, en una propuesta orientada al desarrollo sostenible con proyección global.