Por: Redacción Constructivaonline.com.ar
Una nueva inversión extranjera se proyecta en Mendoza con la instalación de una planta destinada a la producción de insumos biológicos para el agro, a partir de una iniciativa que combina capital internacional y experiencia local. El proyecto estará a cargo de la firma Ferotec SA, que prevé una inversión de entre 10 y 15 millones de dólares.
La empresa surge de la alianza entre la compañía francesa M2I Lifesciences, especializada en la producción de insecticidas biológicos, y la firma mendocina Aerotec, que cuenta con una vasta trayectoria en servicios aéreos para el sector agrícola.
El anuncio fue confirmado al gobernador Alfredo Cornejo por los directivos de ambas compañías, interesados en concretar una nave industrial destinada a la producción y aplicación de productos biológicos y semioquímicos.
El objetivo del proyecto es desarrollar insumos que permitan reemplazar pesticidas tradicionales en cultivos como vid, frutales, nogales y maíz, dentro de una estrategia concentrada en distintos mercados de América del Sur.
La iniciativa se enmarca en una tendencia global orientada a la producción agrícola sostenible, que busca reducir el impacto ambiental mediante el uso de tecnologías más eficientes y menos contaminantes.
Además de su impacto productivo, los empresarios indicaron que la planta generará más de 50 empleos directos, contribuyendo al desarrollo económico local y al fortalecimiento del entramado agroindustrial de la provincia.
La elección de Mendoza responde a una serie de factores estratégicos, entre ellos su liderazgo en vitivinicultura, la disponibilidad de recursos humanos calificados y su conectividad logística.
El proyecto también cuenta con la asistencia del Banco Mundial, lo que refuerza su carácter estratégico y su potencial de impacto en el desarrollo productivo regional.
Desde la empresa destacaron que la iniciativa se basa en la experiencia local en la producción de biológicos y semioquímicos, particularmente en el control de plagas mediante feromonas.
A su vez, la articulación con el sistema científico-tecnológico provincial aparece como un factor clave para el desarrollo de nuevas soluciones productivas.
Con el anuncio del proyecto, Mendoza acentúa su perfil como destino de inversiones vinculadas a la innovación y la sostenibilidad, en un contexto donde la demanda global de alimentos exige modelos productivos cada vez más eficientes y responsables.