Por: Redacción Constructivaonline.com.ar
Pampa Energía presentó los resultados financieros y operativos correspondientes al cuarto trimestre de 2025, cerrando el ejercicio con indicadores en alza. La compañía mostró un crecimiento sostenido en facturación y producción con desempeño que consolidó su posición en Vaca Muerta y en el segmento de generación eléctrica.
Durante los últimos tres meses del año, las ventas alcanzaron los 507 millones de dólares, cifra que representa un incremento del 16% respecto del mismo período de 2024, confirmando una mejora en el nivel de actividad.
En el acumulado anual, la facturación total rozó los 2.000 millones de dólares, mientras que el crecimiento interanual fue del 7%, consolidando la tendencia positiva. La empresa mantuvo su foco en la eficiencia operativa, lo que le permitió mejorar sus resultados pese a la volatilidad del mercado energético.
El EBITDA (indicador financiero que mide el beneficio de una empresa antes de descontar intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones), ajustado del cuarto trimestre alcanzó los 230 millones de dólares, mostrando una suba del 26% frente al año anterior. El resultado evidencia una mejora en la rentabilidad del negocio, en un marco de crecimiento que estuvo apalancado por el segmento de petróleo y gas.
Uno de los pilares del balance fue el desempeño en la cuenca neuquina donde la producción total de hidrocarburos experimentó un salto del 32% interanual. Este crecimiento estuvo vinculado al desarrollo de activos estratégicos ubicados en Vaca Muerta.
La compañía elevó sus reservas probadas a 296 millones de barriles equivalentes, lo que implica un aumento del 28% respecto de 2024. La reposición de reservas triplicó la producción anual, y como resultado, el horizonte de actividad asegurada se extendió de ocho a diez años.
En cuanto a los proyectos en marcha, Pampa confirmó avances en el bloque Rincón de Aranda, donde está ubicada su principal apuesta para la producción de shale oil. Desde la empresa indocaron que el desarrollo continúa en etapa inicial, conforme al plan previsto.
En paralelo, el negocio de generación eléctrica mostró una mejora significativa. El EBITDA del segmento alcanzó los 111 millones de dólares, un 28% más que en 2024. La compañía atribuyó el resultado a la optimización operativa, aunque también influyó el autoabastecimiento de gas en sus centrales Loma de la Lata y Genelba.
El CEO Gustavo Mariani destacó que los nuevos lineamientos en generación contribuyen a la normalización del mercado eléctrico y señaló que contar con reglas más claras mejora la previsibilidad, generando un marco más adecuado para impulsar inversiones.
Para respaldar su plan de inversiones, Pampa Energía emitió en noviembre de 2025 un bono internacional por 450 millones de dólares a 12 años de plazo, operación que le permitió optimizar su estructura de deuda. Además, extendió su perfil de vencimientos a un promedio cercano a ocho años. La colocación marcó un récord de extensión para una empresa privada argentina en el contexto actual.