Por: Redacción Constructivaonline.com.ar
Cada 16 de febrero se celebra el Día Mundial del Syrah, una de las variedades tintas más reconocidas y cultivadas del mundo. Versátil y expresiva, esta cepa ha sabido adaptarse a climas diversos y revelar con nitidez la identidad de cada territorio. Desde perfiles frescos y frutados hasta versiones intensas y especiadas, el Syrah se distingue por su capacidad de interpretación del lugar donde nace.
En ese marco, Bodega Del Fin Del Mundo y Karas Wines presentan dos etiquetas que reflejan la diversidad de la variedad en dos extremos geográficos. Con proyectos vitivinícolas en la Patagonia argentina y en el Valle de Ararat, en Armenia, ambas bodegas celebran la fecha con vinos de parcela única, creados para lograr una expresíón única de su terroir.
Juliana Del Aguila Eurnekian, presidenta de ambas bodegas, indica que el Syrah ha sorprendido por su adaptación a regiones tan distintas, Mendoza y San Juan, entre ellas. Según explica, en cada origen la cepa encuentra una forma propia de mostrar carácter y sensibilidad. Mientras que en Armenia se expresa con intensidad y especias, en la Patagonia revela frescura y elegancia. Esa dualidad es el eje de la propuesta.
En San Patricio del Chañar, Neuquén, Bodega Del Fin Del Mundo ha desarrollado un vínculo sostenido con el Syrah. El clima seco, la amplitud térmica y los vientos constantes favorecen vinos equilibrados y aromáticamente definidos. La región, considerada uno de los terruños más australes del planeta, ofrece condiciones únicas. Allí el Syrah se integra como parte esencial de la identidad de la bodega.
Uno de los exponentes es el FIN Syrah Single Vineyard (Finca La Surpina). Proveniente de suelos con alta presencia de grava y calcáreo, el vino rinde homenaje al terroir patagónico. Presenta color rojo intenso con destellos violetas y despliega aromas frutados, florales, minerales y especiados. En boca ofrece volumen, textura sedosa y un final persistente.
El vino proviene de una parcela específica en San Patricio del Chañar, lo que refuerza su carácter single vineyard. Esta búsqueda por la identidad de origen es una constante en la filosofía de la bodega. El precio sugerido de esta etiqueta es de $39.200.
Armenia: la cuna milenaria del vino
En el Valle de Ararat, Armenia, el Syrah adquiere una expresión distinta. Cultivado a más de 1.300 metros sobre el nivel del mar y sobre suelos volcánicos, el varietal muestra un perfil intenso y estructurado. La combinación de amplitud térmica y mineralidad extrema aporta profundidad y carácter. Se trata de uno de los territorios vitivinícolas más antiguos del mundo.
El Karas Single Vineyard Syrah refleja esa identidad ancestral con una impronta contemporánea. Elaborado a partir de parcelas únicas con suelos ricos en basalto, tuff y carbonato, combina tradición milenaria e innovación enológica. La energía del terroir volcánico se traduce en un vino potente y expresivo. Su precio sugerido es de $86.500.
La experiencia armenia complementa el proyecto patagónico con una visión internacional, donde ambas bodegas comparten liderazgo y una misma búsqueda: interpretar cada origen con precisión. El Syrah funciona en este contexto como puente entre culturas y geografías, rersaltando una variedad que demuestra así su alcance global.
Bodega Del Fin Del Mundo, ubicada en la Patagonia argentina, es la bodega más grande de la región y el principal productor de Pinot Noir en volumen del país. El 100% de sus uvas provienen de viñedos propios en Neuquén. La enología está a cargo de Ricardo Galante, con amplia trayectoria en la industria.
La celebración del Día Mundial del Syrah encuentra en estas dos etiquetas un ejemplo concreto de diversidad y calidad. Desde el fin del mundo hasta la cuna histórica del vino, la variedad despliega matices que hablan de suelo, clima y cultura. Dos proyectos, dos continentes y una misma cepa. El Syrah confirma su capacidad de expresar identidad sin perder universalidad.