Por: Redacción Constructivaonline.com.ar
El Gobierno de Mendoza presentó oficialmente el llamado a licitación pública nacional para concesionar la prestación de servicios en el Parque Provincial Aconcagua, como parte de un plan que apunta a jerarquizar los servicios actuales mediante inversión privada, bajo un modelo de gestión sustentable y con fuerte control del Estado.
El anuncio fue encabezado por la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, y la presidenta del Ente Mendoza Turismo, Gabriela Testa, quienes destacaron que el nuevo esquema busca ordenar la actividad, proteger los recursos naturales y fortalecer la experiencia de quienes visitan el cerro más alto de América.
Durante la presentación, realizada en la Enoteca, las funcionarias remarcaron que el proceso se apoya en reglas claras, trazabilidad de los servicios y una mirada de largo plazo, mediante una propuesta integra desarrollo turístico, protección ambiental y previsibilidad para los prestadores.
El acto contó con la presencia de autoridades del Ministerio de Energía y Ambiente, personal de Áreas Protegidas, guardaparques, integrantes de la Patrulla de Rescate, veterinarios del programa de Bienestar Animal y prestadores que actualmente operan en el Parque.
Latorre explicó que la licitación es el resultado de más de un año de trabajo conjunto entre distintas áreas del Gobierno. En ese marco, recordó que la sanción de la Ley 9570 de zonificación del Parque, a fines de 2024, fue un paso clave para brindar seguridad jurídica y ordenar el territorio.
La ministra señaló que el Parque Aconcagua requería un esquema "que permitiera vincular inversión privada con protección ambiental", y para que esa inversión pudiera concretarse, resultaba indispensable definir reglas precisas, criterios técnicos claros y un sistema de control robusto.
Por su parte, Gabriela Testa subrayó la importancia estratégica del Aconcagua para el turismo mendocino y afirmó que mejorar los servicios es una condición indispensable para sostener su competitividad como destino de naturaleza de alcance internacional.
Manuel López, jefe de Gabinete del Ministerio de Energía y Ambiente, destacó que el proceso también permitirá regularizar la situación de una comunidad de prestadores que, en muchos casos, acumula más de cuatro décadas de trabajo en el Parque.
El llamado a licitación busca organizar de manera integral los servicios de apoyo a las actividades de Ascenso y Trekking, estableciendo un marco de competencia abierta, reglas claras y exigencias ambientales más estrictas acordes a la fragilidad del ecosistema.
Entre los objetivos centrales se encuentra mejorar la experiencia del visitante, otorgar previsibilidad a los operadores y diferenciar con claridad las responsabilidades del Estado y de los concesionarios, siempre bajo fiscalización permanente.
Las concesiones abarcarán campamentos de aproximación como Confluencia, Pampa de Leñas y Casa de Piedra, incluyendo una nueva localización, así como campamentos base como Plaza de Mulas y Plaza Argentina, donde se prevén áreas para eventuales relocalizaciones.
Una vez adjudicada la licitación, solo podrán prestar servicios quienes resulten concesionarios, quedando sin efecto los permisos actuales, lo cual permitirá -indicaron las funcionarias-, consolidar un sistema único, regulado y con mayor capacidad de seguimiento por parte del Estado.
Las concesiones se proyectan por un plazo de 20 años, lo que habilita inversiones en infraestructura adecuada para la actividad en alta montaña. Al finalizar el contrato, los predios deberán ser restituidos sin infraestructura y en condiciones ambientales óptimas.
Uno de los aspectos más relevantes del proceso será la evaluación ambiental. De los 60 puntos mínimos necesarios para adjudicar, 40 corresponderán al plan de gestión ambiental presentado por cada oferente, lo que refleja la prioridad de la sostenibilidad en el nuevo esquema.
Cada postulante deberá presentar un Plan Ambiental y Logístico integral que contemple la gestión de residuos con separación en origen, trazabilidad completa y retiro periódico durante la temporada. También se exigirá un manejo adecuado de residuos orgánicos, reciclables y sanitarios.
En materia hídrica, se requerirá la instalación de medidores de caudal, estimaciones de consumo por temporada y tecnologías de bajo uso, compatibles con la disponibilidad de agua en alta montaña. Para la energía, se priorizarán fuentes renovables como paneles solares.
Los concesionarios deberán además medir su consumo energético, calcular su huella de carbono y proponer acciones de compensación. La protección de glaciares, vegas, humedales, flora endémica, fauna silvestre y sitios patrimoniales será un eje central del control ambiental.
Junto al plan de gestión, cada oferente deberá presentar un Plan de Compensación Ambiental orientado a mitigar impactos residuales mediante acciones de restauración ecológica, aportes a programas de investigación y fortalecimiento institucional de Áreas Protegidas.
Durante el anuncio, se indicó también que los servicios concesionados estarán diseñados como apoyo a actividades de montaña y no como turismo masivo. Incluirán alojamiento, comedores con menús adecuados a la exigencia física, sanitarios autorizados, comunicaciones satelitales y gestión integral de residuos.
En el plano logístico se contemplan transporte de cargas, porteadores, custodia de equipos y provisión de guías habilitados. Todos los servicios deberán operar bajo protocolos de seguridad y ambientales compatibles con un área protegida de alta fragilidad.
La autoridad de aplicación contará con facultades de auditoría permanente y un régimen de sanciones graduadas que incluye multas y rescisión de la concesión ante incumplimientos graves o reiterados.
A partir de este nuevo esquema, el Gobierno provincial indicó que busca consolidar un modelo de gestión moderno, sostenible y controlado, que permita preservar el Aconcagua como patrimonio natural de Mendoza, de la Argentina y del mundo, garantizando al mismo tiempo servicios de calidad y reglas claras para todos los actores involucrados.