domingo 08 de febrero de 2026 - Edición Nº326

Empresas y Servicios | 8 feb 2026

Hidrocarburos

Shell reafirma su apuesta en Vaca Muerta con una inversión de US$ 700 millones y una planta clave en Bajada de Añelo

09:13 |La petrolera angloholandesa confirmó un ambicioso plan de inversiones para 2026 con el objetivo de duplicar la producción y llenar su nueva planta de tratamiento de crudo y gas. La compañía descartó cualquier venta de activos en la formación neuquina.


Por: Redacción Constructivaonline.com.ar

Lejos de los rumores sobre un eventual repliegue, Shell ratificó su compromiso con Vaca Muerta y anunció que invertirá 700 millones de dólares durante 2026. El desembolso será superior al del año anterior y estará enfocado en consolidar su desarrollo en Bajada de Añelo, uno de los bloques más desafiantes de la formación no convencional.

La inversión permitirá avanzar en una estrategia de monetización de reservas en un contexto geológico complejo. La compañía apunta a incrementar la producción diaria desde los actuales 8.000 barriles hasta alcanzar los 15.000 barriles hacia 2027, apoyada en nueva infraestructura y una hoja de ruta de perforación sostenida.

El anuncio se dio en el marco de la inauguración de la nueva planta de tratamiento de crudo y gas, una obra central para el futuro operativo del área. Se trata de una instalación diseñada para acompañar el crecimiento productivo y mejorar el conocimiento de la llamada ventana de transición de Vaca Muerta.

Shell opera el bloque en sociedad con YPF, con quien comparte el desarrollo técnico y la estrategia de largo plazo, una alianza que busca complementar posiciones ya consolidadas en otras áreas productivas, como Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Coirón Amargo Sur Oeste.

Una planta diseñada para una geología compleja

Bajada de Añelo se extiende sobre unos 200 kilómetros cuadrados y presenta un comportamiento geológico variable en distancias cortas. En un extremo predomina el crudo volátil, mientras que en el otro se desarrolla gas rico con condensados, con una relación gas-petróleo que puede variar hasta diez veces dentro del mismo bloque.

Para abordar ese desafío, las operadoras diseñaron una Early Production Facility (EPF), una planta modular y flexible que demandó más de tres años de construcción. El proyecto, indicaron desde la empresa, atravesó dificultades externas como la pandemia, el cepo cambiario y restricciones a las importaciones, pero logró completarse según lo planificado.

La EPF no es una instalación definitiva, sino una herramienta clave para testear el comportamiento de la roca y reducir riesgos técnicos. Su función principal es validar el potencial productivo del área antes de avanzar hacia desarrollos de mayor escala.

Según explicó Germán Burmeister, presidente de Shell Argentina, Chile y Uruguay, la puesta en marcha de la planta permitirá ampliar la capacidad de procesamiento de petróleo y gas, además de profundizar el conocimiento técnico sobre una de las zonas más complejas de Vaca Muerta.

La planta comenzó a operar a fines de 2025 y su arranque fue calificado por la compañía como un flawless start-up. El proceso se desarrolló sin incidentes de seguridad ni ambientales, un aspecto destacado en una obra que involucró a más de 140 contratistas y generó empleo directo e indirecto para unas 1.500 personas.

En su diseño original, la EPF puede procesar hasta 15.000 barriles de petróleo y 2 millones de metros cúbicos de gas por día, cuya infraestructura ya prevé una ampliación que permitirá elevar esos valores a 20.000 barriles y 2,5 millones de metros cúbicos diarios.

Actualmente, la planta opera al 50% de su capacidad, procesando alrededor de 8.000 barriles de crudo y 1,2 millones de metros cúbicos de gas por día. El objetivo de la compañía es completar esa capacidad hacia 2027, a medida que se incorporen nuevos pozos.

La estrategia de perforación contempla hoy 15 pozos en producción y una campaña intensiva para 2026, con la terminación de siete nuevos pozos. Para 2027, Shell prevé perforar otros cuatro, con el objetivo de alimentar de forma sostenida la planta.

El esquema operativo combina un equipo Spudder para las secciones iniciales y un Walking Rig de alta especificación para las ramas laterales de hasta 3.000 metros, metodología que reduce tiempos muertos y optimiza los costos de desarrollo.

Desde el punto de vista ambiental y energético, la planta incorpora tecnología de combustión completa en la antorcha, evitando el humo negro, sistemas de recuperación de vapores y automatización remota de pozos. Además, cinco generadores utilizan el propio gas producido para abastecer la demanda eléctrica, reforzando la eficiencia energética del complejo.

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