Por: Redacción Constructivaonline.com.ar
El Gobierno de Mendoza avanza con el proyecto del Tren de Cercanías del Este, una de las obras de transporte más esperadas de los últimos años. Con una inversión de 130 millones de dólares, el plan pretende mejorar la conectividad entre esa zona de la provincia y el Gran Mendoza.
La administración que conduce Alfredo Cornejo indicó que el financiamiento provendrá de los Fondos del Resarcimiento de la Promoción Industrial, y la apertura de sobres de la licitación pública se realizará el 26 de noviembre, con participación de oferentes nacionales e internacionales.
Luego de esa etapa inicial, se prevé un mes de análisis técnico y financiero, por lo que la adjudicación podría concretarse en los primeros días de enero de 2026.
A partir de los tiempos de la licitación y de los trabajos a desarrollar se estima que el Tren de Cercanías podría estar operativo a comienzos de 2027, con el fin de transformarse en una alternativa moderna, sustentable y eficiente para el traslado de miles de pasajeros del corredor Este de la provincia.
La licitación estará dividida en tres renglones principales. La primera parte comprende la reparación de los 33 kilómetros de vías nercesarias, el mantenimiento integral del sistema y la construcción de los ocho paradores que se distribuirán a lo largo del recorrido.
Una de las premisas que busca el Gobierno provincial es que el tren reduzca los tiempos de traslado sobre la base de optimizar la actual infraestructura ferroviaria en desuso, actualmente utilizadas por Belgrano Cargas. La licitación detemina asimismo que el plazo de ejecución será de 12 meses, y aunque algunas empresas solicitaron una prórroga durante la etapa de consultas, desde el Ejecutivo confirmaron que los plazos “son ajustados pero razonables”.
Paradores y protección del patrimonio ferroviario
Una de las particularidades del proyecto es que el Estado provincial definirá las ubicaciones de los ocho paradores, mientras que la empresa adjudicataria se encargará de su construcción y explotación comercial. Cada parador incluirá locales de servicios y espacios de espera modernos, con accesibilidad y seguridad garantizadas.
Desde el Gobierno también remarcaron que se exigirá el cuidado patrimonial de las estaciones ferroviarias históricas, muchas de las cuales datan de la época en que los trenes de pasajeros circulaban por la provincia. Se trata de estructuras con predios y construcciones importantes que serán preservadas y puestas en valor como parte del desarrollo urbano.
El recorrido total tendrá una duración de 60 minutos, incluyendo 10 minutos de detención en las estaciones cabecera y un minuto en cada parada intermedia, un diseño pensado para lograr eficiencia operativa y comodidad para los usuarios.
Durante el proceso licitatorio, el Gobierno decidió separar la provisión del material rodante (previamente incluida en el mantenimiento de las vías), para permitir la participación de más oferentes. La medida forma parte de los pedidos realizados por empresas extranjeras que están interesadas en vender unidades ferroviarias, pero que no cuentan con experiencia en construcción de paradores.
En ese grupo de firmas interesadas figuran empresas de Portugal y China que han confirmado su interés por el proyecto. Por el momento se conoce que el tren operará con triplas modernas, con capacidad para garantizar confort y eficiencia en el servicio diario.
“La decisión de desdoblar el pliego permitirá incorporar mayor competencia y tecnología de última generación”, explicaron desde la Subsecretaría de Infraestructura, a cargo de Marité Baduí, quien presentó los avances del proyecto ante la Legislatura.
Si bien el recorrido inicial conectará el Este mendocino con el Gran Mendoza, el Gobierno ya evalúa extensiones hacia Maipú y Guaymallén una vez que el servicio esté en funcionamiento. “Estamos estudiando esas ampliaciones como parte de una segunda etapa del proyecto”, confirmó Baduí.
Sin embargo, la funcionaria descartó por el momento la posibilidad de ampliar el trazado hacia el Este profundo, al considerar que no existen aún las condiciones de rentabilidad ni la demanda suficiente para justificar la inversión adicional.
La proyección oficial apunta a que el Tren de Cercanías no solo mejore la movilidad, sino que también genere un impacto económico positivo, revitalizando zonas urbanas, atrayendo inversiones privadas y promoviendo un modelo de transporte sustentable.